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viernes, 7 de marzo de 2008

Sin miedo a perder

JOSÉ MARÍA GRANADOS: LADRONA


Vamos a entrar en el finde con buen rollito. Últimamente Youtube me está dando muchas alegrías y una de ellas ha sido encontrarme esta cancioncilla grabada recientemente en una sala madrileña, con una calidad de sonido más que aceptable. Ya hablamos de José María Granados en otra ocasión y mencionamos este tema. Ya lo dijimos, Granados se ha mantenido con la frescura y la sencillez de siempre, pero ha sabido crecer con ellas, madurar y la prueba es esta declaración de amor. Sentimental, acertada, nada rebuscada y con cierto sabor a edad adulta. No hay mucho que decir, a mí simplemente me conmueve alguien que sea capaz de decir cosas como la que sin pretender rompía mis esquemas, tan sólo ella merecía la pena o la que supo hacer planes de futuro y yo insistía en ponérselo duro.

En cuanto cobre este mes, me voy a comprar la discografía de Granados. Y que se vayan a la mierda los políticos, las niñas, los orgasmos y las elecciones. Feliz finde. :)



JOSÉ MARÍA GRANADOS: LADRONA
(Aquí no es - 2005)


La que pintaba de alegría las paredes de mi soledad.
La que nadaba entre mis sueños como sirena en el mar.
La que solía mentir a todos mis instintos, disimulaba que le daba lo mismo.
La que sin pretender rompía mis esquemas, tan sólo ella merecía la pena.

Sobrada de amor, le daba sentido a toda mi vida.
Mi meta final, la que siempre está junto a la salida.
La que saciaba mi sed con su bella sonrisa de estrella.
La que pudo ser y no fue.
La que robó mi corazón.

Ella siempre comprendía, ella ponía el sabor.
La fuerza y la valentía que a mi jamás me sobró.
La que imaginó que yo no era perfecto.
No le importaba, me guardaba el secreto.
La que supo hacer planes de futuro y yo insistía en ponérselo duro.

Mi reina ideal giraba el timón sobre los siete mares.
Sin miedo a perder.
Dispuesta a ceder lo mejor de su parte.
La que saciaba mi sed con su bella sonrisa de estrella.
La que pudo ser y no fue.
La que robó mi corazón.
La dueña de mi corazón...
Ladrona.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Algo que nunca existió

MAMÁ: CHICAS DE COLEGIO

Es curioso, esto de las canciones, la música y la fibra sensible en general. ¿Qué hace que te estremezcas al oír algo que alguien canta a millones de años luz de ti? ¿Qué nos hace asociar recuerdos que nunca existieron a canciones que nunca sonaron cuando estábamos ahí? Es extraño, muy extraño y a la vez, fascinante.

Yo no conocí a Mamá cuando eran famosetes. Calculo que cuando ellos grabaron su hit Chicas de colegio, allá por el 81, yo estaba aprendiendo a leer, con lo cual no era una de esas adolescentes con carpeta llena de fotos a las que cantaban. Sí es cierto que cuando los descubrí, la primera vez que la movida se re-descubrió, yo era una chica de colegio pero ya hacía tiempo que los Hombres G no pegaban y eran más bien años de camisas de cuadros, de pelis de River Phoenix y de Brandon y Brenda. Vamos, que para entonces José María Granados y los suyos empezaban a ser viejas glorias, aunque creo que todavía grabaron un lp en los 90.

El caso es que cuando escucho la voz de Granados algo me pellizca un poco por dentro y me sorprende mucho ver que es una mezcla de nostalgia y tristeza, de una época que no viví y un ambiente que nunca conocí. Porque para mí Mamá, al igual que Nacha Pop, es Madrid, son calles grises de risas despreocupadas, de "minis" en Bilbao o Moncloa y demás historias que sólo la juventud capitalina conoce. Nosotros en esos tiempos manejábamos otros términos: Xúquer, Descaro, playa, cubalitro, pelarse las clases, etc. Y tampoco sonaba Mamá, como ya he dicho.

Entonces, ¿por qué diablos Granados me resulta tan dolorosamente cercano? Supongo que me recuerda precisamente a esa ciudad a la que nunca pertenecí, sólo de refilón y por vínculos familiares. ¿Han sentido algunas veces dolor al caminar por una calle, sin saber por qué? A mí me sucede cuando voy a Madrid y eso me crea una especie de amor/odio hacia la capital. Porque viví allí un tiempo pero no pudo ser para siempre; porque allí guardo muchos recuerdos y sin embargo, no me siento arraigada; porque allí tengo, en fin, familia a la que nunca veo pero mi infancia está inevitablemente unida a ellos. Sobre todo, porque sé que dentro de unos años, no quedará nada que me una a esta ciudad.


Y Mamá entra en todo esto, como la banda sonora de lo que nunca existió. O quizás, quién sabe, sea sólo nostalgia por la adolescencia, que cada vez me queda tan lejos.

Estos días me he vuelto a encontrar con José María Granados y me ha sucedido de nuevo, otra vez a estremecerme. Esta vez ha sido como ver a un viejo amigo y tener esa sensación de que no ha pasado el tiempo, sabiendo a la vez que todo es diferente. Lleva ya unos 4 trabajos en solitario y sigue conservando, además de su encantadora voz nasal, la misma filosofía sencilla para hacer canciones agradables. Sentimental y muy próximo, no tiene ningún complejo para hacer prácticamente lo que hacía hace 25 años y sin embargo ahora suena muy adulto, como muestran las dos canciones que se pueden bajar en el link que pego a continuación: Ladrona y Guárdame un sitio.

http://www.rockindiana.biz/jmgranados/index.html

Cuando digo adulto me refiero a ver las cosas con otro punto de vista y destilando ese toquecito de tristeza, al ver los años que han pasado. He rescatado un video de cuando Mamá estaban en plena efervescencia, cuando formaban parte del club de los "babosos" junto a los Secretos y Hombres G. Hay quien dice que llegaron o muy pronto o muy tarde, lo cierto es que fueron la Cenicienta del baile y su chispa se apagó enseguida, pero cuando veo esta actuación, me doy cuenta de que ellos eran los que me gustaban cuando yo era chica de colegio. Los chicos sanos, pelín raritos pero buenas personas, no demasiado pijos, con un punto de locura. Me encanta ese cantante superenergético y vitaminado, esas pintas extrañas y esos chicos en cuyas miradas se veía todo el futuro por delante.