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lunes, 9 de marzo de 2009

La evolución de las costumbres

THE POLYPHONIC SPREE: LITHIUM
Sí, es una versión de Nirvana


Reeducarse. Cambiar de hábitos (de los que no hacen al monje) y practicar un poco de higiene mental. Habrá que hacerse a la idea y dejar que lleguen la luz y los buenos pensamientos. Contar los días para el cambio de hora y que todo lo inunde el sol, manteniéndose en lo alto hasta más allá de las siete; y parecerá que se vive más cada día. Sonreir más, canturrear y hablar bien, ¿qué es eso de tocer el gesto y decir malas palabras? La secta de la felicidad me lo ha dicho, si quiero que me acepten debo empezar ya a comportarme como ellos, y desterrar el gris del armario y cambiar de crema para que mi cara parezca más radiante e incluso llenar de rayos dorados mi cabeza.

Sin prisa pero sin pausa. Poco a poco. Se empieza atornillando una tabla y se acaba por fijar las estanterías a la pared para culminar llenándolas de libros. No se puede pretender que sujeten nada si no están sólidamente montadas. Y que el sol entre también en las habitaciones, que sólo entonces podrán empezar a ser habitadas, sin premuras. Así que para empezar he decidido hacerme una lista de canciones alegres y su escucha será obligada. Nada de dramas ni sonidos oscuros, los guardaremos para otros momentos. En la secta se escucha a los Polyphonic Spree constantemente y es que, en un proceso de reeducación moral y mental como el que atraviesa el mundo, sólo ellos podían predicar con el ejemplo y darle la vuelta como un calcetín al Lithium de Nirvana, haciendo que este himno de la tortura personal y las camisas de cuadros se transforme en un canto épico lleno de voces, una oración en la que unos cuantos locos van ganando adeptos. Y los grunges se mirarán entre sí encogiéndose de hombros y tirarán esas gordas camisas de franela, para cambiarlas por la suavidad de las túnicas.

Pero sin precipitarse. Siempre con cautela.

The Polyphonic Spree: Lithium
(Wait EP, 2006)




sábado, 2 de junio de 2007

Feliz cumpleaños, Sargento Pimiento*


Aniversario del Sgt. Pepper´s


Pues sí, se cumplen 40 años del lanzamiento de este disco que revolucionó no sólo el sonido de la época y el concepto de LP como colección de canciones (presagiando las grandes obras de rock progresivo que vendrían en los 70) sino también el diseño de portadas. El 1 de junio de 1967 salía a la venta este trabajo al que, por mi parte, prometo solemnemente prestar más atención y para ello rescataré el vinilo que mi padre compró en su día.

Para celebrarlo, y porque es un sábado de playa (me voy en breves minutos) y porque soy libre como las estudiantes que acaban los exámenes, aquí va la versión que The Polyphonic Spree hicieron del temazo que abre el disco. Es curioso pero cuando los ves, parece que hayan escrito ellos la canción o en cualquier caso, que esté escrita sólo para ellos. Y como estamos de fin de semana, un enlace curioso en el que se puede pinchar sobre cada personaje de la portada para saber quién es:

http://www.upv.es/~ecabrera/pepper/cover/ccover.htm

¡Feliz sábado!

* El Sargento Pimiento nace una noche de concierto veraniego en la que nos planteamos cómo nos llamaríamos si fuéramos un grupo de versiones hispanas de los Beatles, al más puro estilo Mustang: Leonor Rigby, La calle del penique, El Sargento Pimiento... Sí, Pennywise vendría después. ;)

martes, 22 de mayo de 2007

El camino hacia una nueva religión

THE POLYPHONIC SPREE:
A LONG DAY CONTINUES


Mi ideal del jipismo es el “ermitañismo”. Es decir, jamás me iría a una comuna de idealistas que reflexionan sobre la paz y el amor, pero sí me retiraría a una cabaña en lo alto de un monte en la más absoluta soledad. Sin ruido, sin conversaciones, sin mecanismos mentales ajenos que nunca llegaré a comprender, sin las locuras de esta sociedad en la que no tenemos más remedio que estar inmersos. Pero no puedes hacerlo, no puedes dejar todo e irte, así que me meto hasta las cejas en la vida cotidiana, intento ponerle buena cara y sólo de vez en cuando practico el ermitañismo mental, a veces con un disco, con un libro, sola conmigo misma, cualquier excusa es buena para pensar en lo que me decía un ex compañero de trabajo: el món està loco. Es la única salida, otros hacen yoga, otros clases de tango, otros se interesan por el budismo, el catolicismo, nada es gratuito.

Volviendo al principio, no me enrolaría jamás en una comuna hippy pero cuando veo a la gran familia de The Polyphonic Spree me dan envidia, sí que me iría con ellos una temporada, con mi túnica de colores a cantar por la montaña muy alto, en plan institutriz de la familia Trapp. Y más en días grises como hoy, que parece que se nos vaya a caer el cielo encima como a los galos y a mi alrededor las cosas se han cubierto de mierda para mucha gente. El trabajo, el dichoso trabajo…






A los Polyphonic me los descubrió un buen amigo, jamás me perdonaré no haberles visto en directo. El grupo nace cuando el loco de TimDeLaughter, tras su paso por Tripping Daisy, decide formar una banda de rock sinfónico en cuyos conciertos llegan a juntarse unas 30 personas sobre el escenario, entre músicos de todo tipo y un potente coro. Los más avispados ya se habrán dado cuenta de que el final del tema que cierra el primer disco de los polifónicos (The beginning stages of…) enlaza con la primer canción de su segundo trabajo, precisamente A long day continues. Con lo cual, estamos ante una especie de suite de opereta que tendrá continuidad el próximo 19 de junio, cuando se publique su tercera obra, The fragile army.

Algún día leeremos en los diarios que The Polyphonic Spree eran una secta más de Dallas, pero me encanta su espíritu de chiflados jipiosos, me pregunto de dónde sale toda esta gente y de qué puñetas viven, porque no sé si la música les dará para mantenerse. He cantado miles de veces a grito pelado eso de “and somehow find the way to this new religioooooon” en el coche y la adrenalina me salía por las orejas. La letra de este tema para mí es una especie de oración profana, o no profana, vete a saber, al gusto de cada uno.

Como quiero estar de buen humor, pego un vídeo de otro temazo que incita a invadir las calles en plan Hare Krishna, el Hold me now cantado por teleñecos. Y de propina, un juego que nos pasó un profesor en una clase de marketing, como ejemplo de marketing viral, játe tú. Es fácil de completar, o será que yo soy una adicta a todo tipo de juegos absurdos de click & go (que lo soy). Otro día pegaré una IM-PRESIONANTE versión del Sargent Pepper's, lo nunca visto en un directo.

Yo creo que a TimDeLaughter no le importará que me vaya con ellos una temporadita ¿no? Ya sabes, Tim, por eso de Together we are heavy… No abulto mucho y aunque canto fatal, yo creo que entre toda esta gente no se notará mucho y prometo sonreir de oreja a oreja. ¡Lo juro! Y si no, cuando me haga ermitaña me llevaré mis discos de los Polyphonic a la cabaña. Como que me llamo Maggie Dumont.




La canción: The Polyphonic Spree - A long day continues (we sound amazed)

Until tomorrow
Until tomorrow
The only voice was far away
Until tomorrow
The only sound was my mistake
Until tomorrow it's all i can say

Take the time to find the world another way
i wanna be more than yesterday
and somehow find a way to this new religion
if the world can compromise another faith
i wanna be more than yesterday
and somehow find a way to your new religion
if the world collapses i know (i know)
i wanna be yours in time
and somehow find the way to your new religion
if the world collapses i know (i know)
i wanna be your's in time
and somehow find a way to this new religion

It seems it's more than i can carry on
it seems it's more than i can take
it seems the time is finally now i think i have the right to speeeeeak

Take them all together and shove 'em off
Keep them all together and keep 'em warm
Take them all together and shove 'em off


El juego:
http://questfortherest.com


El vídeo: Hold me now