VARIOS
Sólo para bailar
Como el fin de semana está al caer y como las lamentaciones aburren a cualquiera, en un ejercicio único de "detripascorazonismo", les ofrecemos unas tonadillas que siempre, siempre, provocan el buen rollo y, especialmente en ambientes nocturnos rodeados de más seres humanos, inducen al baile. Eficacia probada.
LOS PLANETAS: UN BUEN DÍA
Éste es uno de los grandes clásicos de Jota y sus muchachos, una de las canciones más coreadas en los directos y especialmente, la gente sigue empeñada en berrear a grito pelado la famosa frase "nos hemos metido cuatro millones de rayas", como si los que repiten esas palabras hubieran hecho alguna vez en su vida algo parecido. Probablemente, Jota está demasiado mayor para estas cosas y su público ya se ha vuelto, al menos en las primeras filas, demasiado joven. Los veteranos aún recordamos cuando la otra frase estrella coreada por las masas, sobre todo en Valencia, era "Mendieta ha marcado un gol realmente increíble"... qué tiempos. Hoy el vasco, que frecuentaba conciertos durante su estancia en la capital del Turia, anda por Milán ¿o no?
No nos desviemos. La canción es un canto muy "planetario" al desamor, protagonizado por un Jota indolente que nos cuenta sus andanzas diarias: dormir, leer cómics, irse de cañas, meterse rayas y básicamente tocarse las p... Todo ello formaría un "gran día" si no fuera porque al llegar a casa vuelve a recordar a esa chica que tan mal se lo hace pasar en todas las canciones, porque no le quiere. Sea por la razón que sea, este mini-himno tiene algo que te hace moverte, tararear o seguir el ritmo de alguna manera. ¿La infalibilidad de lo sencillo?
CHUCHO: MAGIC
Aquí ya entramos en territorios más oscuros pero superficialmente más evidentes. Fernando Alfaro incluye esta canción en el excelente Tejido de felicidad y nadie puede evitar dejarse llevar por este canto a la vida y al optimismo, en clave de alegres bases pregrabadas. Pero resulta que en la biografía de los Surfin'Bichos publicada hace unos años, el propio Alfaro explica que compuso esta canción para un amigo que vivía sus últimos días, enfermo de Sida. Y entonces es cuando la sonrisa se congela y uno se siente obligado a reprimir el baile. ¿Obligado? No conozco a nadie que, haya escuchado o no Magic, no inicie unos movimientos festivos al oirla, de manera que por unos minutos podemos aparcar los datos de tertulia de café y limitarnos a dejarnos llevar por esta melodía tan luminosa.
REM: SHINY HAPPY PEOPLE
Y ahora es cuando los puristas se apartan de la pista y se van a la barra a consumir mientras reniegan: "la peor época de Rem... yo les seguía cuando no eran famosos... mira todos estos..." Paparruchas. Si yo no me voy de la pista con Magic, los puristas me la traen al pairo y es absolutamente inhumano no bailar con esta canción gracias, en gran parte, a la espléndida voz de Kate Pierson-B-52'. Y vamos, tampoco creo que reniegue de la aclamación popular alguien que canta aquello de throw your love around [...] take it into town [...] put it in the ground where the flowers grow.
Así pues, amiguitos, déjense de tonterías, de prejuicios, de purismos, y bailen. Disfruten, tarareen, silben, canturreen y sonrían. :)
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jueves, 15 de enero de 2009
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Implantes de amor
CHUCHO: CIRUJANO PATAFÍSICO
Tendrás la ciencia detrás

De repente, alguien me ha preguntado hoy "¿tú sabes lo que es la patafísica?". Así, de sopetón en pleno trabajo, y yo he contestado casi mecánicamente "¿Chucho?" (para qué reproducir la cara de la otra persona, pero qué quieren con esas preguntas). Madre mía, lo que hace que no escucho este temazo y cuánto, cuánto, me gusta.
En 1999 Fernando Alfaro publicaba su segundo trabajo con su nueva banda tras la separación de los Surfin´ Bichos. En su primer álbum, Chucho sonaban más oscuros, al menos para mi gusto, pero en este Tejido de felicidad los de Albacete deciden dejarse llevar por la luz y el amor, sin perder nunca las pinceladas amargas e inquietantes que salpican algunos versos. Así que Alfaro publica este compendio de canciones de amor en el que habla de este sentimiento como algo visceral, incontrolable y en ocasiones sucio.
El nombre del disco surge de una frase de esta canción, en la que un hombre plantea la necesidad de operar a la mujer a la que ama, para que ésta le corresponda. En palabras del propio Alfaro que he encontrado por la red: "Cirujano patafísico es la historia de un amor no correspondido. Él le dice a ella que la quiere, y como ella no siente lo mismo por él, le propone que le deje ser su cirujano patafísico - la patafísica es la ciencia de lo que no existe -, y así le implantará un poco de tejido de felicidad para que se enamore de él. Nos gustó la frase y la usamos como título".
No podía abrirse este trabajo de mejor manera, para dar paso a la luminosa Magic (de cuyo oscuro significado hablaremos otro día) o la hipnótica Revolución, una de mis favoritas. Más tarde vendría el otro mejor disco de la carrera de este autor, Los diarios de petróleo que, aunque más ambicioso, se me queda un poco más distante que el Tejido. Aunque ambos son maravillas y distan mucho de todo lo que ha seguido grabando el bueno de Alfaro, al que he visto cerca de una decena de veces en directo y tengo mucho cariño, por los buenísimos momentos que me ha hecho pasar.
Chucho: Cirujano patafísico
(Tejido de felicidad, 1999)
Tendrás la ciencia detrás

De repente, alguien me ha preguntado hoy "¿tú sabes lo que es la patafísica?". Así, de sopetón en pleno trabajo, y yo he contestado casi mecánicamente "¿Chucho?" (para qué reproducir la cara de la otra persona, pero qué quieren con esas preguntas). Madre mía, lo que hace que no escucho este temazo y cuánto, cuánto, me gusta.
En 1999 Fernando Alfaro publicaba su segundo trabajo con su nueva banda tras la separación de los Surfin´ Bichos. En su primer álbum, Chucho sonaban más oscuros, al menos para mi gusto, pero en este Tejido de felicidad los de Albacete deciden dejarse llevar por la luz y el amor, sin perder nunca las pinceladas amargas e inquietantes que salpican algunos versos. Así que Alfaro publica este compendio de canciones de amor en el que habla de este sentimiento como algo visceral, incontrolable y en ocasiones sucio.
El nombre del disco surge de una frase de esta canción, en la que un hombre plantea la necesidad de operar a la mujer a la que ama, para que ésta le corresponda. En palabras del propio Alfaro que he encontrado por la red: "Cirujano patafísico es la historia de un amor no correspondido. Él le dice a ella que la quiere, y como ella no siente lo mismo por él, le propone que le deje ser su cirujano patafísico - la patafísica es la ciencia de lo que no existe -, y así le implantará un poco de tejido de felicidad para que se enamore de él. Nos gustó la frase y la usamos como título".
No podía abrirse este trabajo de mejor manera, para dar paso a la luminosa Magic (de cuyo oscuro significado hablaremos otro día) o la hipnótica Revolución, una de mis favoritas. Más tarde vendría el otro mejor disco de la carrera de este autor, Los diarios de petróleo que, aunque más ambicioso, se me queda un poco más distante que el Tejido. Aunque ambos son maravillas y distan mucho de todo lo que ha seguido grabando el bueno de Alfaro, al que he visto cerca de una decena de veces en directo y tengo mucho cariño, por los buenísimos momentos que me ha hecho pasar.
Chucho: Cirujano patafísico
(Tejido de felicidad, 1999)
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